Revela un exhaustivo estudio genético

La antigua ciudad de Cartago, fundada en el siglo IX a.C. por colonos fenicios procedentes de Tiro, siempre ha sido vista como un bastión de la cultura semítica en el Mediterráneo occidental. Sin embargo, un nuevo estudio genético ha dado luz a una historia mucho más compleja y fascinante y a una realidad que muchos siempre habíamos sospechado: Cartago no fue tanto una colonia de fenicios puros como un vibrante crisol de pueblos mediterráneos genéticamente muy similares a los griegos.


Más allá del mito fenicio

Desde hace tiempo, los hallazgos arqueológicos sugerían que Cartago, a pesar de su origen fenicio, mostraba una fuerte influencia local, regional y helenística. No hay más que leer la historia del famoso Aníbal Barca para ver la conexión que tenían los cartagineses con los estados griegos helenísticos. Ahora, los estudios genéticos lo confirman, y concluyen que los primeros habitantes de Cartago no descendían exclusivamente de los colonos de Tiro. De hecho, el componente genético directamente levantino (fenicio) era muy minoritario.

El análisis de 103 genomas antiguos procedentes de Cartago y otros asentamientos púnicos muestra una sorprendente mezcla genética, donde predominan influencias europeas (especialmente griegas, sicilianas y del Egeo) combinadas con ancestría norteafricana. La conexión directa con los fenicios de Levante es limitada, dejando claro que la expansión cultural fenicia no se tradujo en una migración masiva.

Cartago, la Grecia africana

Este patrón genético tiene raíces profundas en la prehistoria. Hace unos 7500 años, agricultores neolíticos europeos cruzaron el Mediterráneo y llevaron no solo nuevas tecnologías agrícolas, sino también su legado genético a las costas de África del Norte. Posteriormente, oleadas de migraciones desde el Egeo, movimientos micénicos y los denominados «Pueblos del Mar» –de los cuales la genética también ha confirmado que se trataba de proto-griegos– reforzaron aún más esta conexión mediterránea heládica.

Así, cuando los fenicios establecieron Cartago, lo hicieron sobre una base poblacional ya mediterránea, abierta al comercio, al intercambio cultural y a una amalgama de linajes de origen sur europeo.

Un ejemplo revelador fue el estudio del llamado «Joven de Byrsa», un individuo cartaginés de la época púnica que poseía un haplogrupo mitocondrial (U5b2c1) de origen europeo, ligado a poblaciones prehistóricas de Iberia, las islas mediterráneas y las costas del Egeo. Este hallazgo anticipó lo que ahora confirman los estudios a gran escala: la verdadera naturaleza cosmopolita de Cartago.

Fuentes

Nature – Punic people were genetically diverse with almost no Levantine ancestors

The New York Times – Who’s a Carthaginian? Genetic Study Revises Ancestry of Rome’s Ancient Nemesis


Denis Ztoupas – Forgotten Heroes


1 comentario

Aysha Almutawa · 29 de abril de 2025 a las 16:02

Muy interesante.

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